sobre mi limitado universo
Hay veces que me entristece un poco la poca extensión de mi universo. No estoy seguro si mi universo es realmente tan limitado, o meramente mi perspectiva (la cual me permite apreciar lo vasto de las cosas) lo hacer verse tan pequeño.
Se dice que la ignorancia es Felicidad, y eso podría llevar a la conclusión de que el conocimiento es desdicha. La realidad es que las mentes no acostumbradas a ideas como la recursividad pueden tener serios problemas para lidiar con el hecho de que cuanto más aprendés, más conciente te volvés de que hay una banda de cosas por aprender. La onda viene más o menos de esta manera:
Cuando uno sabe A, conoce de la existencia de B:
si A es 1, B es 10
si A es 10, B es 1.000
si A es 1.000, B es 1.000.000.000
etc…
A medida que uno aprende, se va desdoblando un abanico interminable de posibilidades. Si no me creen, hechen una mirada a la idea del cálculo diferencial; es una huevada, pero permite una bocha de cosas que sin él no serían posibles. Ahora se puede definir lo que es la velocidad, calcular el área debajo de curvas, definir funciones matemáticas que antes no se podían.
Y de vuelta, mi universo es reducido. O compacto tal vez. Durante años alimenté mi mente con ficción (mucha ficción), y durante algún tiempo traté, sin pena ni gloria, crear algo “artístico”. Logré hacer tipografías con estilo durante mis primeros años de secundario. Por la mitad de esa etapa educativa llegué a escribir cuentos bastante buenos (considerando mi edad en ese entonces), y recientemente llegué a dibujar algunos árboles sin hojas muy interesantes en hojas de anotadores.
Creo que fue el profesor Juan Pablo Todaro que me dijo durante una de sus clases (bah, le dijo a la clase entera) que el hombre trata de dejar una marca en este mundo. Muchos hombres son olvidados después de una generación, y pasan a la historia como un número más. Muy probablemente yo sea uno más de ese montón, pero realmente no me gusta la idea; desearía pasar a la historia como alguien que hizo lo que había que hacer y rajó a patadas a los que había que rajar a patadas.
Realmente no estoy llegando a ningun lado con esto. Creo que por esta noche voy a dejar el texto por donde está y que quien pase por este blog de mala muerte decida lo que quiera.
Salutti.
~ Kant

