Historias de amor
hasta hace unos minutos estaba leyendo Questionable Content, un comic sobre música indie (independiente), algunos otros géneros de música, y relaciones amorosas y no entre personajes de veintitantos años, algunos con pasados bastante jodidos y/o bizarros. un elemento importante de la historia es la relación de amigovios entre el protagonista y su compañera de departamento. Leer una cantidad importante de tiras de ese comic de corrido, sumado a que recientemente leí un arco argumental en especial de ozy&millie me hizo reflexionar un momento sobre las historias de amor, y el lugar que ocupan en mi consumo de ficción (todo esto recién, soy un bloguero en tiempo real).
Normalmente, desprecio las historias de amor que están dedicadas al solo tema del histeriqueo de los personajes enamorados en cuestión. Ese tipo de historias es lo que vende en la televisión todos los días e infesta ficciones perfectamente buenas en nombre del raiting; las historias de amor baratas son despreciables. Lo que sí es interesante son las histoprias de amor que en calidad de historias son causales a su contexto, y se amoldan a la historia general. Hace falta un buen narrador para poder hacer una historia de amor que no caiga en el clasico de telenovela hispanoamericana (si, eso incluye a la telenovela argentina).
Un ejemplo de una historia de amor bien escrita es “Derrotado por un muerto”, de Marcelo Birmajer. El libro no es sobre una historia de amor sobre cómo se aman dos personajes pero [insertar excusa pelotuda a la romeo y julieta]; La historia es sobre adolescentes que crecen, y tienen que tomar decisiones más importantes que si van a salir a comer un pancho o una pizza: la historia de amor es accesoria a la historia general del libro
Un ejemplo de una historia de amor que contamina una ficción es la de la película de I, robot. Esa película profana todo lo que escribió Asimov, y quienes decidieron llevarla a cabo deberían arder en el infierno por eso (no, no es metafórica esa oración), pero es un buen ejemplo de una historia de amor pedorra. La relación entre el detective y esa versión mogólica de Susan Calvin es una excusa; son los dos protagonistas de una película pedorra (cheesy en inglés sería la palabra que busco) que fue diseñada para vender, y explotan la imagen que cada mitad de la audiencia busca para si o busca en una pareja socialmente ideal.
Para ser honesto, me costó encontrar un ejemplo de mal uso de el amor en la ficción. No es que haya pocos, el tema es que son abundantes y repetitivos y fáciles de esquivar si uno no está interesado en la TV ni en las novelas “románticas”. El tema no es uno de los que mejor manejo, pero se me ocurrió recién y este blog realmente necesita un update.
no se cuando habrá otro update, así que alaben mis habilidades redactoras, que no se muestran muy seguido (el texto en un foro no es usualmente honorable: quienes lo leerán suelen poder apreciar la diferencia entre una oración correctamente escrita y “nEsesyto est0 para maniana, chua”)
Salutti.
~ Kant
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